"Necesitamos ser un eco" entrevista a Angie Contreras
- Nayeli Pederiva Avilés
- 12 nov 2021
- 3 Min. de lectura
Ante el innegable crecimiento de la movilización feminista a lo largo de la República Mexicana como consecuencia de la violencia, desigualdad e injusticia en cuestión de género que se vive día a día, he decidido entrevistar a una activista del feminismo para entender un poco más el movimiento.
Angie Contreras, comunicadora, consultora, futura tecnóloga y feminista, egresada de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, trabaja de la mano con Cultivando Género AC la cual es una asociación que tiene como objetivo promover la igualdad y derechos de mujeres, niños y niñas a través de la educación y la no violencia.
Ha realizado diplomados en la Universidad de Guadalajara en Comunicación Social y Política. En los últimos seis años se ha especializado en temas de gobernanza de internet. Actualmente es parte de la asociación de internet en México y estudia dos doctorados, uno en gobernanza e internet por la Universidad de San Andrés en Buenos Aires, Argentina, y otro de privacidad, regulación y datos personales en el CIDE.
También forma parte del equipo de voceras de la compañía Mujeres Vivas Mujeres Libres la cual habla de la no violencia y aborto. Tiene un proyecto en línea llamado Chidas, el cual se encarga de la investigación sobre la violencia digital en adolescentes.
Define al feminismo como un movimiento social, político, ecológico, económico y tecnológico el cual mueve diferentes vertientes, entre ellas, el poder. Busca una sociedad incluyente, no violenta, diversa y en la que todas las personas puedan ser partícipes, se busca mover y derrumbar el sistema patriarcal.
Ella nos cuenta cómo desde pequeña notaba las diferencias entre las niñas y los niños, cómo a ellas las obligaban a tomar danza como deporte mientras los niños podían jugar futbol o basquetbol, conforme iba creciendo lograba notar más signos de desigualdad muy arraigados en la sociedad.
Todas estas cosas fueron detonantes para que en la universidad decidiera entrar y contribuir a este gran movimiento, movimiento que a ella le otorgó la libertad que tiene hoy en día, como el estudiar una carrera libremente, el poder de ganar su propio dinero, tener cuentas de banco y tarjetas sin necesidad de la autorización de un hombre, también el poder decidir si casarse o no y el no ser juzgada por la vida que decida llevar.
Nos cuenta cómo las mujeres comenzaron a construir el ser feministas, pues no nacen siéndolo, conforme crecen se identifican y comienzan a creer en los valores y las causas del movimiento. Crecen en un mundo patriarcal, rodeadas de estereotipos que se convierten en muros que poco a poco se irán derrumbando y que reconstruirán con nuevas convicciones.
Ante la pregunta ¿hay un requerimiento para ser feminista? Nos comentó que no existe como tal una tarjeta para lograrlo, sin embargo, claro que es necesario reflexionar en lo que implica ser feminista, realmente hacer algo para nosotras mismas y para la colectividad, entender el significado de sororidad y aplicarlo, no reproducir violencia y respetar la autonomía y decisión de todas y todos. Lo que permite la correcta convivencia y el cambio.
El feminismo incomoda a la sociedad porque la mueve, la saca de su zona de confort y de lo que tiene establecido cuestionano el porqué de nuestro entorno y el porqué vivimos así. Y nos hace revertir nuestro propio machismo para trabajar en él y terminar por erradicarlo.
El machismo no es solamente un problema que oprime a las mujeres ya que también los hombres crecen con una serie de estereotipos inculcados por la sociedad patriarcal. Ella nos da el ejemplo de la reflexión del trabajo, que es el cómo a los hombres se les inculca el deber de trabajar para mantener a su familia. La sociedad machista los presiona a ellos también a ser los proveedores de todos los recursos necesarios para vivir.
La respuesta para la última pregunta es esencial para todas las nuevas generaciones: ¿Qué puedo y tengo que hacer para combatir y ayudar a cambiar el machismo? “Ya lo están haciendo” fue la respuesta que dio sin dudar, aseguró que las generaciones más jóvenes son parte importante de este movimiento y que va a llegar un momento en el que habrá cambio de estafeta y serán ellas quienes seguirán con esto.
“Necesitamos ser un eco” afirmó que se tiene que seguir alzando la voz, todas en conjunto, sin importar las vertientes. Que no pueden rendirse por ninguna circunstancia. “¿Qué pueden hacer? Un movimiento que sea más informado, un movimiento que corrija los errores, en el sentido de diversidad, de incluir a todas en verdad y hacerlo como se les antoje, glitter, stickers, pintar, lo que se les antoje háganlo, pero háganlo.” Concluyó la activista.



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