"Los demonios del Edén" por la activista y periodista Lidia Cacho
- Dannya Gabriela Gaytán Molina
- 22 oct 2021
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 10 nov 2021
En una entrevista otorgada por la periodista y activista Lydia Cacho para DW Español realizada en marzo del 2019, declaró el “infierno” que vivió a partir del 2003. Fue cuando comenzaba las investigaciones para su libro “Los Demonios del Edén”, el cual desencadenó miles de amenazas de muerte por parte de los implicados en la exposición de los hechos.
Se trata de una investigación a fondo que reveló la red de pornografía infantil que existe en México. Desató uno de los casos más sonados en contra de funcionarios y empresarios. “Estaban implicados políticos, grandes empresarios y gobernadores, y a ellos los unía su gusto por la explotación sexual de niñas y niños menores a quince años”, mencionó la activista.

Fue por eso que sufrió amenazas de muerte. “Saliendo de un programa de radio recibí la primera amenaza de muerte vía telefónica, la persona no tuvo problema a identificarse como Jean Succar Kuri”, declaró la periodista, con referencia al empresario que actualmente se encuentra cumpliendo su condena de 93 años por pederastía.
Fueron veinte horas de trayecto por tierra, en el que la escritora fue torturada tanto física como mentalmente. El terror y la incertidumbre se hicieron presentes en Cacho, ya que había recibido diferentes comentarios por parte de los que la “resguardaban”, quienes insinuaban que no le quedaba mucho tiempo de vida. “Estaban listos para aventarme al mar, cuando el comandante de la policía, que actualmente está detenido, recibe una llamada y menciona que había un cambio de planes, yo tenía que llegar viva a Puebla sí o sí”.
Fue acusada por difamación, una acción ordenada por el entonces gobernador de Puebla Mario Marín, con el fin de proteger a los involucrados. De aquella detención, la periodista salió bajo fianza por falta de pruebas, pero se mantiene abierta la línea de investigación hacia el mandatario antes mencionado, a los empresarios Jean Succar Kuri y Kamel Nacif, y al entonces director de la policía Judicial de Puebla Adolfo Karam.
Después de todo el proceso legal, la activista vuelve a sentirse libre: “al gobierno le toco pedir disculpas públicas por todo lo que me habían hecho vivir, pero fue más un acto simbólico”, exclamó.



.png)



Comentarios